Espías y lentejuelas


silviaLo que “TSG” busca está ahí. Entre toda esa gente del cine, del teatro, de la televisión… entre las estrellas.

Lo vamos a conocer sólo por esas iniciales: “TSG”.

Él es testigo del alboroto. Un agente secreto que carece de sombra y de rostro. Anota su nombre, sus siglas, al calce de cada informe. Y deja marcadas sus huellas, indelebles al paso del tiempo, en las tarjetas mecanografiadas de los archivos confidenciales.

A partir de TSG sabemos de esta historia que se mueve, cual novela policiaca, entre espías y lentejuelas…

Discreto, casi invisible como deben serlo todos los espías, el agente secreto TSG toma nota de cuanto ocurre en el teatro Jorge Negrete, repleto de estrellas de cine, actrices, cantantes, actores.

Llueve afuera. Adentro del teatro, sigiloso, imperceptible, el hombre anota en alguna libreta un dato que, al final del día, habrá de sobresalir en el informe que turna a la oficina de Javier García Paniagua, el jefe de la Dirección Federal de Seguridad, la temida y temible DFS: “únicamente, de acuerdo con los estatutos, han renunciado Silvia Pinal y Héctor Bonilla”.

Silvia, una rubia de belleza guaymense, el rostro anguloso, los labios siempre rojos, ya es para esos días la inmortal Viridiana de Luis Buñuel, una leyenda de la época de oro del cine mexicano. Héctor, en cambio, es un musculoso joven galán de presencia discreta en el cine y la televisión, quien todavía no ha llevado su carrera a la cima que va a alcanzar unos años después.

¿Por qué destacan sus nombres en el informe del agente secreto de la DFS? ¿Tienen alguna relación con lo que busca?

Esa tarde de lunes -6 junio de 1977- sus nombres son subrayados, uno junto al otro, vinculados para siempre por el informe confidencial que el agente secreto TSG envía, perfectamente mecanografiado, a una oscura oficina de la Secretaría de Gobernación ubicada en la Plaza de la República, en el corazón de la ciudad de México, donde se compila toda la información considerada necesaria para la supervivencia del sistema político mexicano de ese tiempo.

Bulle la sede de la Asociación Nacional de Actores, la ANDA. Y entre los gritos, silbidos, estruendos de una asamblea que amenaza ruptura, entre los vituperios y mentadas de madre que son el preludio de una verdadera colisión de estrellas, el gobierno mexicano despliega sus red de espionaje político para observar lo que sucede ahí dentro:

-¡Fuera! ¡Fuera!- estallan decenas de actores apostados en las escaleras de la luneta.

-¡Remoción, remoción!- gritan docenas de actrices que observan la asamblea desde los balcones.

-¡Qué renuncie Jaime Fernández!- exige alguien desde alguna de las butacas en las primeras filas del teatro y, en desbandada, centenares de actores y actrices se levantan de sus asientos, gritan, chillan.

Hay empujones, hay jaloneos. Gritos.

Mientras, el agente secreto anota datos, anota los números, las frases que quedan atrapadas en los oficios confidenciales de la DFS, como si fueran las alas de una mariposa en el fondo del ámbar.

La ANDA se resquebraja tras casi una década de implacable liderazgo del medio hermano de Emilio El Indio Fernández. Y los espías del gobierno lo saben. Por eso están ahí. Vigilando. Espiándolo todo.

A los nombres de Silvia Pinal y Héctor Bonilla van a añadirse otros más en los siguientes folios: el del actor Enrique Lizalde Chávez, como cabecilla del grupo de disidentes; el cantante Óscar Chávez, procomunista; el del actor teatral Claudio Obregón, sin filiación reconocida; los de dos cómicos del cine y la televisión: Héctor Suárez y Mauricio Herrera Porte Petit; el de la intérprete teatral María Sonia Furió Flores; el de actriz de cine Elsa Cárdenas Rentería, amiga personal del ciudadano norteamericano Elvis Presley.

El sonido del micrófono, instalado al frente del escenario-podio de debates, se ahoga sin respuestas porque los pedidos de silencio de Jaime Fernández -el legendario Viernes que Buñuel internacionalizó en Robinson Crusoe- se estrellan contra los gritos de ¡fuera! que prodiga, sin desaliento, un grupo muy nutrido de personas que abandona la asamblea, atropella a quienes encuentra a su paso, patea puertas y deja el teatro sumido en caos. Afuera llueve todavía.

El testigo del alboroto, el agente que no tiene sombra, ni rostro, ni más nombre que las siglas TSG, esas que anota al calce de cada informe, deja marcadas sus huellas, indelebles al paso del tiempo, en las letras mecanografiadas de las tarjetas confidenciales:

“Jaime Fernández Reyes expresó que se está elaborando un boletín informativo para dar a conocer la situación por la que atraviesa la ANDA, debido a que los elementos del grupo disidente no han definido su postura…”espias

Son las claves que resguardan las historias de subversión registradas por el gobierno mexicano en folios como este, el DFS. 6-VI-77.

En un número no cuantificado aún en ese informe, actores y actrices asociados de todos los estados del país, identificados con la ideología de los disidentes, conforman un grupo opositor al liderazgo del actor protagonista de la película Tarahumara.

Es el mundo de 1977. Conviven, en pugna, los polos capitalista y socialista, que despliegan sus respectivas mañas siniestras para enterarse del tufo que emana del bando contrario. Para establecer supremacía.

Es el México de entonces. Todavía más rural que urbano, todavía más provinciano que cosmopolita. Y no hay más que un único polo ideológico predominante: el del PRI.

Y esa hegemonía, que será bautizada muchos años después como la dictadura perfecta, atraviesa en esos años justo el centro de un inmenso valle de sombras llamado Guerra Sucia: convierte en sus enemigos potenciales a miles de hombres y mujeres por el sólo hecho de pensar distinto.

Ya ha sometido a las guerrillas que han aparecido en Guerrero, en Oaxaca, en Puebla. Ya ha sofocado a grupos disidentes de otros sindicatos. Los criminaliza, los acorrala, los somete mediante un aparato de escuchas telefónicas, seguimiento sigiloso, delación, pagada o a cambio de prebendas.

Tiene miles de ojos, miles de orejas, miles de manos sin nombre, dispuestas a decir yo lo vi.

Y son esos mismos ojos sin rostro, esas orejas y manos sin cuerpo, de los agentes secretos de la DFS, los que se disponen a encontrar aquello que buscan, entre la colisión de estrellas en que está convertida la ANDA en 1977.

Van a hacerlo. Para eso están ahí.

* * *

Los diarios de la mañana siguiente apenas mencionan el asunto.

El Presidente de México, Licenciado José López Portillo -sus largas patillas en el rostro, su profundo nepotismo en el orgullo- ha estado en el aeropuerto de la ciudad de México la tarde del lunes, para recibir a su distinguida esposa, la Primera Dama de México, señora Doña Carmen Romano de López Portillo, procedente de Europa (Francia, Suiza, Austria, Grecia, Bulgaria e Italia) en donde visitó centros culturales, museos e instituciones de bienestar social y le trae al pueblo de México los atentos saludos y parabienes de Su Santidad el Papa Paulo VI.

Vicente Fernández, junto con la joven Lucía Méndez, ponen a competir en las salas de cine a “Juan Armenta El repatriado” contra el detective Harry Callahan, El Sucio, de Clint Eastwood, a quien “no le asignan casos criminales: basta con dejarlo por su cuenta”.

En sus notas del día, dice El Universal que escasea el azúcar; que Saby Kamalich se va de gira con Carlos Bracho a Guadalajara, con la obra El brujo es una dama; que la reina Isabel II de Inglaterra celebra en Londres sus 25 años de reinado y que en la ciudad de México, por las calles de Revillagigedo, un despacho administrativo solicita jóvenes contadores y señoritas taquimecanógrafas y secretarias ejecutivas, con excelente presentación, cartas de recomendación y conocimientos del idioma inglés.

Pero nada dicen los diarios de un escándalo en la ANDA. De la colisión de estrellas que reporta la DFS a la Secretaría de Gobernación.

Hay, en una nota de chismes y cotilleo, las opiniones de actores y actrices sobre el gremio actoral siempre apasionado, en las que se percibe levemente un jaloneo; una foto del podio antes de la trifulca, atrapada a blancos y negros en una de las columnas interiores del Últimas Noticias de Excélsior, con tres líneas sobre el asunto. El glamur alebrestado. Pero eso es todo.

La historia de ese día se plasma en el informe del agente de la DFS. En el folio D.F.S. 7-VI-77:

Desde las 15:30 hasta las 19:30 horas del martes 7 de junio, en el teatro Jorge Negrete, sede nacional de la ANDA, sito en Altamirano 128, se reanudó el pleno del Comité Ejecutivo de la ANDA, presidido por Jaime Fernández, en el local de la agrupación, sito en Altamirano 128, acordándose lo siguiente:

1.- Que en virtud de que el día de hoy se presentó una lista global con la renuncia de 1050 miembros del grupo disidente que encabeza Enrique Lizalde Chávez, pero que adolece de firmas legibles y otras repetidas, se debe desglosar para conocer quienes son socios activos, administradores, meritorios, dados de baja y los que no pertenecen a la ANDA que renuncian a la agrupación.

La disputa que durante más de seis meses han mantenido dos grupos abiertamente contrarios en la organización de artistas, finalmente va a derivar en una escisión. Y esa ruptura es el detonante de un seguimiento más minucioso del caso por parte de la DFS, como se evidencia con la profusión de documentos.
El agente secreto anota:

“El CEN no renunciará como se especula, en virtud de tener trazado un plan de trabajo para demostrar al grupo disidente y a las autoridades así como a la opinión pública la situación real del problema interno de la ANDA”.

En el mismo folio, menciona con total precisión las causas que parecen haber detonado el conflicto entre los actores: malos manejos administrativos en la ANDA, además de una serie de irregularidades reiteradas en el flujo de cuotas sindicales que cada actor entrega a la organización:
“Publicar por todos los medios posibles la situación contable de la ANDA, la cual no obstante el problema interno obtiene una utilidad mensual de 1’015,320.00 que el pasivo actual es de 46’166,000.00 y el activo de 84’635,000.00 siendo la diferencia de 38’469,000 con lo que se demostrará que es falso lo que el grupo disidente manifiesta.
Según el espía, el líder de los actores ha trazado un plan para entrevistarse con empresas contratantes de la ANDA, “las cuales pretenden celebrar contratos privados con los disidentes, violando el contrato colectivo de trabajo en vigor, y lo acordado con la ANDA”.
La pugna, según el informe, deriva en la necesidad de buscar figuras de conciliación, que sean capaces de evitar una catástrofe gremial en la ANDA.
“Fernández Reyes manifestó que Mario Moreno Reyes, Dolores del Río y Tito Guízar aceptaron integrar una comisión conciliadora para que el grupo disidente regrese al seno de la ANDA sin ninguna condición”.
¿Es ese tipo de datos lo que busca el gobierno mexicano en este asunto entre estrellas del espectáculo?
Hay una lógica que parece imponerse: incluso si se trata de rutilantes figuras del cine o la televisión, ellas deben ser vigiladas, seguidas muy de cerca por los espías del gobierno, porque en los destellos de las lentejuelas también puede agazaparse el peligro de supervivencia del sistema.
Algo que ocurre días después ofrece a los espías mexicanos algunas pistas, que los hace orientar sus suposiciones.

* * *

Dolores del Rio-1950s
Dolores del Rio-1950s

El documento de la DFS, fechado el 8 de julio de 1977, tiene subrayado el nombre de la actriz.
Una raya larga, de un color que debió ser rojo. Casi parte por la mitad su apellido de casada, “de Guzmán”, y un asterisco colocado justo donde terminan los números de su pasaporte:
“En el vuelo 332 de la Cía Soviética “Aeroflot”, que salió por el Aeropuerto Internacional de esta capital a las 12.20 hrs con destino a La Habana, Cuba y con destino final a Moscú, Rusia, salieron a bordo los siguientes pasajeros:
Gudelia Doubrova URSS 226776 (Funcionario de la Emb. De su país en México)
Silvia Pinal de Guzmán México 42144
Pedro José Armendáriz Pardo México 029078
Edna Julieta Necoechea Gracia México 137054
Vicente Lombardo T. Silvia Lombardo México 0642
El informe anota que el número de pasajeros del vuelo es de casi 150. Sólo destaca algunos nombres.
La actriz mexicana va Rusia. ¿A qué?
Casi 37 años después ella lo va a recordar con precisión:
-Sí fui a Rusia, por supuesto… pero fui invitada a un festival- dirá a través del teléfono.
Su voz, en la que aún resonarán vívidos los ecos de ese tono agudo-rasposo que enamorara a millones, se sorprenderá con la pregunta. Manará ese matiz de incredulidad y fascinación que siempre sucede a una sorpresa:
-¿Cómo… no tengo idea de lo que me dice, jajaja… yo en esa época trabajé con Jaime Fernández… hicimos películas juntos, no puede ser… ¿cómo dice usted?-
-Señora, usted tiene un expediente en los documentos de la antigua DFS que están resguardados en el Archivo General de la Nación- le diré por el auricular.
-No… yo… yo no lo sabía… no estaba enterada de que me espiaran, como usted dice…- comentará en una conversación telefónica informal.
Pero sí. Tiene un expediente que fue abierto por la DFS.
La primera hoja es justo la reseña de la asamblea en la ANDA y los pormenores de ese cisma del cuan va a nacer el Sindicato de Actores Independientes (SAI) y una denominación confidencial, acuñada en algún despacho de la secretaría de Gobernación de 1977, que encabeza Jesús Reyes Heroles: “Asunto de Interés”.
Las siguientes tarjetas dan cuenta de una serie de asuntos de índole diversa, desde personal hasta profesional, en los que se menciona el nombre de la actriz:
En el seguimiento que se realiza en torno del empresario Emilio Azcárraga Milmo, se registran dos reuniones con la actriz.
Sostiene reuniones con diversos periodistas en el restaurante Ambassador del hotel Fiesta Palace, entre las 11:30 y las 15:00 horas en enero de 1978.
Es mencionada en diversas conversaciones telefónicas del productor de cine Gustavo Alatriste, entre el 11 de enero de 1976 y el 24 de diciembre de 1979.
Su yerno, el músico Miguel Salas, esposo de su hija Silvia Banquells Pinal, -la actriz Silvia Pasquel- ha acudido a las sesiones de la “Reunión de Amigos de la Expresión Democrática” en el salón Del Ángel del Hotel María Isabel Sheraton, desde 1976, y ha pagado boletos de 75 pesos como otras casi dos mil personas.
Y no es la única con seguimiento casi puntual.
Mientras el temporal en la ANDA arrecia, los ojos de la DFS se multiplican en torno de los principales activistas de la disidencia.
El 7 de julio de 1977, el agente Roberto Acosta Barroso reporta que las cuotas de los actores disidentes que laboran en los Estudios Churubusco, son depositadas en las arcas del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica; que los Estudios América y Doblaje remiten el dinero a la sección 49 del Sindicato Técnico de la Industria Cinematográfica; que la propia Silvia Pinal y otros actores de televisión pueden comenzar a cotizar en el Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión.
La DFS registra casi cada asamblea de la ANDA, al mismo tiempo que recopila información sobre los movimientos de la disidencia: actores, actrices, cantantes, artistas de cabaret, incluso extras de cine y televisión son vigilados en diferentes niveles por un grupo que pasó del solitario agente TSG a por lo menos nueve siglas distintas.
Pero el conflicto escala en noviembre de 1977: un grupo de actrices ampliamente reconocidas en el espectáculo mexicano entra en escena y desencadena lo que será el golpe definitivo contra Jaime Fernández.
Tampoco hay registro periodístico confiable de esto. Sólo los vestigios que quedan en los reportes de la DFS: encabezadas por Dolores del Río, las actrices María Elena Marques, Carmen Montejo y Angélica María hacen política. El grupo Rosa Mexicano.
Marques, la intérprete de La Perla, quien ha alcanzado una curul tras su participación activa en la campaña presidencial de José López Portillo, acompaña como observadora a la actriz Carmen Montejo y a la estrella de cine y televisión Angélica María. Van detrás de Dolores del Río. Piden la cabeza de Jaime Fernández.
El documento D.F.S. 21-XI-77, firmado por Javier García Paniagua, lo reseña de este modo:
“De las 14:05 a las 15:30 horas de hoy, Dolores del Río, Dip. Fed. María Elena Marquez Vda. De Torruco, Carmen Montejo y Angélica María, miembros de esta asociación, se presentaron ante el Lic. Francisco Rocha Bandala, presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, entregándole un documento por el cual denuncian a Jaime Fernández Reyes, líder de dicha asociación, como responsable de la división en el gremio artístico, solicitando al mismo tiempo la intervención de esas autoridades, para acabar con el problema.
Cuando el agente RPU remite la información, subraya el nombre de Dolores del Río y anota tres números: 76-4. Marca copia para anexar ese documento a un folder voluminoso, profundamente político, que contiene hallazgos que, vistos a casi cuatro décadas de distancia, se ganan fácilmente su calificativo preciso: sorprendentes.
Igual que la señora Pinal, la estrella hollywoodense del cine mudo María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete de Martínez del Río, la eterna María Candelaria, también tiene un expediente secreto abierto en la DFS.

* * *

Cuando Dolores del Río se integra a la comisión conciliadora para dialogar con la disidencia en la ANDA, el conflicto entre los artistas y su líder gremial, Jaime Fernández seguramente ya ha sido tratado entre la actriz y el presidente de la República. Ella tiene derecho de picaporte.
Su presencia a la cabeza del grupo de actrices que denuncia formalmente al actor, por ello, no causa sorpresa en el gobierno. El hilo es uno sólo.
En sus archivos, la DFS registra la actividad política de la actriz en diferentes épocas, quien, sin asumir nunca un liderazgo formal de la ANDA, sí ejerce un poder moral casi absoluto que se gana a pulso: es vista como la madre defensora de los intereses de los artistas y sus hijos.
Dolores del Río hace política con el PRI y, si se analizan los documentos de 1977 con la visión de hoy, se establece un claro vínculo causa-efecto:
Ella apoya a los candidatos priistas y el PRI la respalda a ella. Así lo confirman los diversos documentos del espionaje político:
El oficio en que suscribe una iniciativa de María Félix, la otra gran Diva del cine mexicano, para realizar un acto de respaldo al gobierno federal:
“Debido al apoyo brindado por el Sr Pdte de la República y de la Sra. Margarita Lopez Portillo, titular de RTC al gremio de actores, esta persona (María Félix) propone celebrar un festival artístico gratuito al pueblo de México, a lo cual el srio general del sindicato de la ANDA realiza gestiones a fin de conseguir el Estadio Azteca para tal fin”.
El oficio D.F.S. 7-XII-76, firmado por el Capitán Luis de la Barreda Moreno, da cuenta de su poder político:
“A las 16:15 horas el licenciado José López Portillo visitó el domicilio particular de Dolores del Río, ubicado en las calles de (…) Coyoacán, trasladándose posteriormente a las 17:45 a San Pedro Mártir, Tlalpan.”
El oficio D.F.S. 5-XI-75, también del Capitán Luis de la Barreda Moreno reseña cómo ella, junto con Mario Moreno, Emilio Indio Fernández y María Elena Marques, manifiestan su respaldo a la candidatura presidencial de López Portillo, en un acto público realizado en el Centro Libanés.
El oficio D.F.S. 14-I-74 registra sus palabras ante el presidente Luis Echeverría: “el grupo artístico denominado ROSA MEXICANO demuestra su adhesión al presidente de la república, en su labor constante en beneficio del pueblo, por lo cual ahora participan con una pequeña aportación. Lo único que no tiene límites, es la voluntad”.
El sistema político mexicano la conoce. Sabe de sus lealtades y los alcances de su alianza.
Hay un oficio del 15 de junio de 1974, que resume una conversación telefónica entre la Diva del cine y la periodista Beatriz Ramos Arizpe. En la conversación, Dolores del Río se muestra fascinada por el entonces insipiente líder social Lucio Cabañas, el hombre llamado guerrillero por la DFS y enemigo público por el sistema político mexicano.
En un momento de la conversación, las mujeres dialogan así:
-Yo no soy comunista, Dolores, pero he estado detrás de la cortina de hierro y es espantoso que la gente no pueda salir de su país, hay que andar uniformados, las mujeres trabajan como albañiles y barriendo calles… yo preferiría la muerte-
-Todo eso es horrible, mi niña. No se puede copiar lo que se hace en otros países porque no funciona; México está forjando su propio destino y lo está haciendo muy bien- dice Dolores, antes de preguntar la edad de Lucio Cabañas.
-Es un hombre joven, entre los 32 y 35 años; es un personaje extraordinario que habla inglés, alemán, italiano, francés, náhuatl y español: además da clases a todos los pobres y como el gobierno ha derribado todas las escuelas que había en las serranías y en los pequeños pueblos de Guerrero para que Lucio no diera clases, éste las da en campo abierto. Lucio es sumamente, movible pues ahora está aquí y dentro de tres minutos no se sabe dónde- dice Ramos Arizpe.
-Todo eso que me dices… es muuuy impresionante, muuy impresionante.
-Si, así es… Lucio tiene hombres en tal cantidad, que el ejército de aquí es una porquería en comparación… y nada de que andan uniformados, pues visten simplemente de mezclilla, están armados hasta los dientes con ametralladoras, metralletas y bombas, radar, radio… tienen todo-
-¿Cómo es físicamente?
-No es alto… pero sí un poco más que Genaro Vázquez Rojas. Está bastante requemado por el sol. Es bien parecido. Estuve platicando con él bastante tiempo y luego lo acompañé a caballo a ver a sus hombres. Todos ellos no beben alcohol porque está prohibido, sólo fuman Delicados y Alas, estuve con ellos durante cuatro días.
-¿Lucio quiere que escribas algo de lo que vista allá?—
-El me dijo que escribiera lo que me diera la gana, le enseñé lo que escribí y quiere que eso se sepa.
-Entonces va a comenzar a darse a conocer, pues hasta ahora es como un mito… porque hay mucha gente que dice que ni siquiera existe… ¡Ay! Estoy fascinada con tu relato… no me explico cómo las gentes del gobierno dicen que no lo pueden encontrar- dice Dolores del Río en la conversación, que se extiende por varios minutos, para quedar registrada en un audio y en su versión estenográfica, remitidos a la oficina del secretario de Gobernación de 1974, Mario Moya Palencia.
Dolores del Río sabe de política. Se interesa por la política y hace política.
Por ello, cuando llega con las actrices del grupo Rosa Mexicano a las oficinas de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, aquella mañana del 21 de noviembre de 1977, en esa era del PRI como partido único y único camino posible, se sabe, por deducción, que ya las horas de Jaime Fernández al frente de la ANDA están contadas.

* * *

El oficio de la DFS está fechado el 26 de noviembre de 1977. Justo cinco días después de que Dolores del Río, junto con La Novia de México, Angélica María, y la Primera Actriz Carmen Montejo, acompañadas por la actriz y diputada priista María Elena Marques, se presentaron ante la Junta de Conciliación y Arbitraje para hacer la denuncia formal contra Jaime Fernández.
Lo firma Javier García Paniagua, quien para esas fechas ya ha comenzado una relación personal con una joven actriz también presente en las asambleas de la ANDA, la sonorense María Sorté:
“A las 14:30 horas de hoy, Jaime Fernández Reyes, secretario general de la ANDA, sustentó una conferencia de prensa en la sala de consejos de la agrupación, ante la presencia de 150 personas miembros de la asociación.
El líder de los actores informó a los ahí reunidos que renunciaba al cargo de secretario general electo, con carácter irrevocable”.
El documento elaborado por un agente sin identificación, anota las frases directas, llanas, con que el actor de cine se refiere al grupo disidente que cuestiona su reelección. El que provoca su dimisión:
“Agregó que era del dominio público la situación conflictiva que afronta el organismo citado, provocado por elementos que tratan de alcanzar intereses mezquinos perjudicando al espectáculo, criticando al licenciado Félix González Medina, su opositor en la contienda electoral como candidato al cargo de secretario general, por haber hecho alianza inescrupulosa con los disidentes y empresarios bajo la bandera de la unificación.
He decidido por iniciativa propia y con el afán de quitarles pretextos a todos los que quieren convertir la ANDA en un festín de buitres, presentar mi renuncia después de haber dialogado con varios compañeros a quienes hizo saber que él no será obstáculo para la unificación de la familia artística”.
En un párrafo final, el agente de la DFS expone un dato al calce. Una suerte de análisis prospectivo.
“Cabe señalar que con motivo de la renuncia de Fernández Reyes, quien fue reelecto como secretario general de dicha asociación el 28 de los corrientes, se harán cargo interinamente de ese puesto Mario Moreno Reyes, Cantinflas; Dolores del Río, Ignacio López Tarso y la dip. María Elena Marques Vda. De Torruco, lo que ha despertado el repudio de los actores simpatizantes a Fernández, amenazando con desenmascarar a esas personas en virtud de que nunca han hecho nada positivo por la indemnización, para lo cual invitarán a sus compañeros a reunirse el próximo lunes en el teatro Jorge Negrete para llevar a cabo esa manifestación de descontento”.
Los diarios de aquella mañana de noviembre de 1977, un sábado, difunden una nota pequeña, en páginas interiores, con un discurso de la hermana del presidente de México, Margarita López Portillo, entonces directora de Radio, Televisión y Cinematografía un año antes casi secuestrada por el grupo guerrillero Liga 23 de Septiembre:
“El país exige de los trabajadores de la industria cinematográfica la mayor reflexión para que su unidad se resuelva en participación responsable. Los exhorto a que esta crisis, que también aqueja a la industria cinematográfica, sea motivo de reencuentro y de unión”.”
Todas las notas comparten un cabezal similar, como si hubiera sido dictado por la misma voz: “El gremio artístico debe ser partícipe responsable.

* * *

-No me sorprende la posibilidad… que el gobierno haya investigado a la ANDA… pero el historial que guarda no necesariamente debe ser negativo… es… no hay nada… nada que involucre al medio artístico en actividades que puedan atentar contra el país. Y ninguno de ellos, ninguno, ha atentado o atentaría contra el país, todos ellos son respetuosos del derecho, de nuestro sistema de derecho… – comenta el hombre.
Es un veterano periodista de espectáculos, un hombre recio, el pelo cano, la voz firme, quien ahora es Jefe de Prensa de la ANDA y edita la revista oficial del gremio. Los archivos de la DFS sobre la ANDA, el espionaje en torno de actores, actrices, cantantes, le parece irrelevante. Totalmente:
-Lo que aparece ahí no tiene relevancia alguna, ni es sustento de nada. ¿Qué Silvia fue a Rusia? ¿Y? No pasa nada. ¿Qué Dolores del Río emigró a Estados Unidos? ¿Y? A todos los que involucraban con el comunismo… allá en Estados Unidos sí les preocupaba. A Chaplin, que emigró, a todos ellos… aquí no tanto. No tanto… y ya ni existe el Comunismo-dice el hombre, un poco instalado en el fastidio.
-¿Y de las cuestiones políticas del gremio…
-Aquí lo que importa es la trayectoria… de Dolores del Río, de Katy Jurado, de López Tarso, de Silvia Pinal que mencionas… ¡nunca! Nunca se ha conocido ninguna liga con terroristas, con comunistas o con ideologías que pudieran ser contrarias a nuestro sistema de derecho-dice.
-Y sobre el conflicto del 77…
-Es un asunto viejo. Un conflicto sindical interno…
-Que al gobierno le preocupó…
-No tanto que haya sido preocupante… porque la ANDA no es como el SNTE o esos gremios como el SME que marchan y hacen desorden… la ANDA tenía una protesta contra un comité que no coincidía… se crea una disidencia que queda encabezada por Enrique Lizalde… se buscó una toma de nota que nunca sucedió. El SAI se desinfló, no tenía representatividad, todos regresaron a la ANDA. Es más: dos de esos disidentes, Julio Alemán y Silvia Pinal, ya fueron dirigentes de la ANDA… aquello fue como un conflicto de padre-hijo.
-¿Oiga, la ANDA es un gremio beligerante?
-Es un gremio que usa sus creencias y las aplica, es un gremio que en sus asambleas se expresa con toda libertad y con toda libertad escucha. Tenemos disidencia de ideas y exposiciones, pero son cosas que se quedan en casa- dice.
Ya no es 1977, es 2014. Pienso en hablarle del espía TSG, de las tarjetas con el nombre de Silvia Pinal, del archivo de Dolores del Río, de esa incógnita que tengo sobre lo que buscaba realmente la DFS en esas asambleas de artistas…
-Era otra época- atino a decirle.
-Era otra época- contesta.
Al frente de su cubículo, a todo color, un Jorge Negrete de vitral toca una guitarra.
Casi 37 años después, recorro el teatro Jorge Negrete. Busco los ecos de aquellos días de 1977 entre el butaquerío renovado. Imagino los estallidos de “¡Fuera, fuera!” de los actores apostados en las escaleras de la luneta. Los gritos de “¡Remoción, remoción!” de las docenas de actrices que observaban la asamblea desde los balcones.
Como entonces, ahora la lluvia afuera.
La ANDA, que se fundó hace 80 años con el actor Fernando Soler como su primer dirigente, es hoy una organización con más de siete mil 400 socios y casi .
Recuerdo entonces el oficio D.F.S. 10-VII-81, firmado por Miguel Nazar Haro, que da cuenta del retorno a la ANDA de los artistas disidentes Silvia Pinal, Elsa Cárdenas Rentería, Rocío Banquells Núñez, María Sonia Furió Flores, Mauricio Herrera Porte-Petit y que “el día de la fecha, el dip.Fed. David Reynoso Flores manifestó en su oficina de esta ciudad, su política de puertas abiertas en la misma, para que regresen los demás disidentes sin ponerles obstáculos”.
Me imagino el rostro del agente secreto TSG, sigiloso, imperceptible como tantos otros espías que reportaron, durante décadas, las actividades de políticos, empresarios, activistas, disidentes, guerrilleros, como parte de su trabajo.
Es un laberinto interminable de datos, nombres, cifras de inteligencia contra actividades subversivas, comunistas y terroristas que, desde la lógica de un poder único, se supone que pudieron poner en riesgo la supervivencia del sistema político mexicano de esos años.
Entonces me pregunto: ¿ahí, entre estrellas de cine, actrices, cantantes, actores, vedettes, los espías de la DFS habrán encontrado aquello que buscaban?

Y la pregunta final: ¿quiénes fueron los agentes que documentaron estas historias… quién fue TSG?♠

Publicado en Emeequis

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