Otras palabras…


EUROPA TE ROBA LOS CUMPLEAÑOS

ROMA, ITALIA.- El Aeropuerto Leonardo Da Vinci en Fiumicino, Roma. Tarde. En una banca dos hombres sentados. Uno lee un diario, recarga su pierna derecha en una maleta negra. Otro descansa a su lado izquierdo, con los ojos cerrados. Frente a él una maleta verde. La gente pasa detrás de ellos. Una pantalla anuncia vuelos de llegada y de salida.

(Sonido lejano trae al escenario a Vivaldi… Las Estaciones)

– Qué mamones esos de Iberia, Pipo. ¿No?

– Mamones. Yo ya sabía que íbamos a llegar tarde. Eran las 11 cuando tomamos el tren. Estoy muy enojado.

– Sí, pero eso de cancelar también la conexión en Madrid. No manchen. ¡Mil euros! Culeros. Pero ya, no te agobies. El viaje estuvo muy chingón.

– Pues sí. Ya qué.

– Lo bueno que sí pasó la pinche tarjeta, Pipo. ¿Imagínate que no? Y vamos a llegar a descansar para ir a la chinga del lunes. Yo asumo el costo de estos boletos, Pipo. Para que no te descapitalices.

– Sí – Pipo sonríe a medias. Está enojado aún, se arrellana todavía más en el asiento. Faltan 3 horas para el nuevo vuelo a Madrid. Cruza los brazos y empieza a roncar. Vivaldi se emociona con La Primavera. Es febrero.

*

Vuelta a una hoja. A otra. La Reppublica calla protestas callejeras contra Silvio Berlusconi, el emperador de los medios en Italia y además presidente de la nación. El líder de masas proclive a la lujuria pública. Dante se revuelca en su tumba: los pecados no son lo que eran antes.

Una hoja, otra, que se llevan consigo diez, treinta minutos. Un reportaje sobre problemas urbanos en la sucia Roma, la entrevista con quién sabe quién. El italiano y el mexicano son idiomas cercanos, primos por parte de madre.

Un suplemento, Domenica, recuerda que hace 30 años el SIDA llegó a la humanidad para quedarse: 35 millones han muerto en 30 años en todo el mundo. El virus llamado “castigo de Dios”.

– Treinta años, Pipo.

– Sí. ¿El primer caso en 1981, dice?

– Sí, eso dice.

Pasan otros 20 minutos.

– ¿Oyes Pipo?

– Mgh.

– ¿Y por qué el periódico dice domingo?

– Quien sabe.

– Mh. A lo mejor es como en Francia ¿no? que sale en la tarde con la fecha de mañana.

– A lo mejor.

Revisa la sección de deportes. El hermoso descubrimiento de que Il Monello, el escuincle fantástico que acompaña a Chaplin en la película “The Kid” es Jackie Coogan, el mismísimo e inmortal Tío Lucas, de Los Locos Adams.

– Era el mismo, Pipo.

– ¿A poco?

– Sí.

– Ah, mira.

Revisa la sección final del diario. Lo deja sobre la maleta. Comienza a mirar con tedio el nuevo boleto de avión. Los mil euros que hubo que pagar por perder el vuelo de regreso. 30 minutos tarde y el vuelo está cerrado. “Hijos de la chingada, mamones los de Iberia”.

– ¿Oyes Pipo?

– Mh

– Aquí también dice domingo

– Qué raro.

– Sí.

Revisa el boleto. En el diario deportivo tambien dice “Domingo”. Entonces se levanta del asiento. Camina hacia la pantalla de salidas y busca la fecha. “Domingo”. “Domingo” también en los registros de las Llegadas. La gente camina aprisa. Domingo.

– Pipo: es domingo.

– ¿Domingo?

– Domingo

1805377983773Se miran a los ojos. Abiertos. Temerosos. Perdidos. Los recuerdos se atropellan: un avión nocturno. 14 horas de vuelo. Milán. 7 horas de diferencia. Duomo gótico. Frío lacerante. Feliz cumpleaños a ti. Tranvías amarillos. Novecchento italiano. Dalí. Llovizna persistente. Verona. Romeo y Julieta. Río. Coliseo romano. Judíos italianos. Genocidio. Gelati italiano. Te quiero. Venecia. Huele a mar. Piedra eterna como el alma. Góndolas. Ñoquis. Puente de los suspiros. Canales. Viaje hermoso. Trenes. Pan. Jamón. Calles de Florencia. David. Dante. Galeria de Ufizzi. Puente Vecchio. Candados para el amor. Trattoria. Medieval. Siena. San Gimignano. La Toscana. Colores insólitos. Vino. Luz sin fin. Miguel Ángel. Chianti. Más vino. Roma. Coliseo. Calles milenarias. Ruinas. Basílica de San Pedro. Palomas. La Piedad. Venus de Boticcelli. Capilla Sixtina. Creación. Dios pintando un techo. Calle. Romanos. Piazza Novona. Fontana di Trevi. “Marcello, come here… hurry up”. Agua. Color. Luz. Inmensidad. Agua que brota. Fellini. El tiempo vuelca su estructura. Amanecer inesperado. Es domingo.

– ¿Qué pasó?

– No entiendo.

– Salimos el jueves en la noche, que aquí ya era viernes de mañana. 14 horas de vuelo más 7 de diferencia. Llegamos en sábado, no en viernes.

– ¿En sábado?

– Sí. Estuvimos siempre viviendo un día después. Por eso había tanto desmadre en Roma: era sábado.

– ¿Y, entonces mi cumpleaños?

– Tu cumpleaños se chingó con el cambio de horario. Llegamos el 29, no el 28.

Pipo se queda mirando hacia Roma, que deja ver el último holán de su vestido desde los vidrios del Fuimicino. Sus ojos de cumpleañero son dos ventanas recién lavadas. Su rostro es un niño pequeño que acaba de recibir el regalo que no esperaba. Sonríe. Mira a los ojos del otro. Vivaldi vuelve a sonar. Paz y serenidad recuperadas: “Marcello, listen”.

– Bueno. Entonces ya no estoy enojado con esos cabrones de Iberia.♠1799886166481


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